Cada cebolla tiene dentro, una piedra preciosa. Pero se empezó a decir que aquello era peligroso, y hasta vergonzoso. Las cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa con capas, cada vez más oscuras y feas. Pasó entonces por allí un sabio y empezó a preguntarles: "¿Por qué no eres como eres por dentro?" "Me obligaron a ser así, me fueron poniendo capas." Y el sabio se echó a llorar. Por eso todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón.
jueves, abril 22, 2010
No puedo olvidarte, no puedo no pensar en ti, tu voz, tus ojos, tu mirar, tu sonrisa que no esta. Daria por tenerte conmigo un segundo más daria todo por saber que tambien pensas en mi... Y aunque el tiempo te alejo y tu cara ya no este y me quede frente al mar tan solo como un pez... Ojalá que al despertar trates de pensar en mi, porque yo no te olvide.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario