Me acuerdo de lo poco que vivimos. Me acuerdo de tu mirada, tan profunda, tan intrigante, inigualable. Me mirabas y el mundo se quedaba en pausa. Todo se detenía, todo para mí era esa mirada. Me quedaba muda contemplando esa mirada, vos hacías lo mismo. El resto podía decir que eramos idiotas, ¿Pero que importa? No hacia falta decir nada, en ese momento era feliz.
Nunca supe lo que pasaba o pasa de verdad por tu mente. Apareces y desapareces, decís y callas. Un dia decis que me necesitas, al otro ni te acordes de quien soy. Pero de lo que si estoy segura es que, sea lo que sea que pase por tu mente, jamás fue o será más fuerte de lo que pasó por mi corazón. Jamás me habia sentido así por alguien, y eso que no sos exactamente un principe azul, pero eras todo lo que queria.
Me costó tanto decir adiós y no un hasta pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario